Laguna y Loro son nuestras dos habitaciones de planta alta. Cuestan lo mismo que las de abajo, pero estar arriba cambia el cuarto más de lo que uno espera: hay vista a la laguna, entra luz durante todo el día y corre la brisa. También se oye menos movimiento, porque nadie pasa por delante de la puerta para llegar a otro sitio.
El equipamiento es el mismo que abajo: aire acondicionado, baño privado, agua caliente, ropa de cama y toallas. La única diferencia está en el acceso, y conviene decirlo antes de reservar y no al llegar: se sube por escalera. Si alguien del grupo prefiere evitar escalones, Turix y Mariposa están en planta baja al mismo precio, y Ceiba, el departamento, también es de planta baja.
Son dos habitaciones equivalentes, Laguna y Loro, reservables por separado o juntas en la misma solicitud. Cada una recibe hasta tres personas: dos en la cama matrimonial y una tercera en hamaca. En planta alta la hamaca se agradece más, porque es donde mejor corre el aire a media tarde. Si el tercero prefiere una cama, Tucán y los departamentos tienen más espacio y recámaras separadas.
A un minuto caminando está la laguna de Xul-Há, en el extremo sur de la laguna de Bacalar, con la misma agua clara y mucha menos gente que el centro. La ventaja de dormir arriba se nota temprano: amanece con luz en el cuarto y se baja directo al agua, sin coche. El centro de Bacalar queda a unos diez minutos en auto y Chetumal a veinte, de modo que la habitación sirve igual para una escapada corta que para una semana sin prisa.
Casa Pantoja no tiene acceso directo a la laguna. La laguna está aproximadamente a un minuto caminando; hay dos balnearios que cobran entrada. El acceso no está incluido en el hospedaje. Consulta sus tarifas y horarios antes de ir.